¿Y si te arriesgas a vivir?

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La vida siempre nos sorprende con momentos, momentos en los que nos pregunta: ¿Y si te arriesgas a vivir?… Aquí vienen todos a decirme: La que no vives eres tú, yo sí vivo… Pero un momento… No he terminado… ¿Te has dejado llevar por una persona que te ha quitado el aliento apenas conociéndola? ¿Has superado el miedo a enamorarte, sin tener la certeza de si es el/la indicada y simplemente disfrutaste ese momento por lo que haya durado? A eso me refiero con el título de este post…

Pues mis queridos lectores, a esto voy, sí, hemos visto millones de publicaciones con respecto a este tema pero ¿Sinceramente lo hemos practicado? Probablemente la mayoría no, y esto es por todos nuestros miedos, dudas y si simplemente nos arriesgamos a vivir intensamente y con todas las letras esa sensación tan placentera que es la conexión con otra persona, vivir esa clase de amor que se presenta con los mismos temores y dudas que tú tienes…

Porque el hecho es que nos acostumbraron a sufrir para vivir, y no, deberíamos de vivir más, con todo, acelerar y chocar ese carro porque al final sin importar cómo resulte, bien sea duradero o pasajero, nos quedaremos con la culpa de no haber disfrutado más, amar más, besar más… Porque no sabías si te corresponde, o si le gustas también, o simplemente porque tienes miedo de que te rechace…

Puede que se parezca más a las relaciones de pareja, pero puede aplicarse a todo, porque en la vida perdemos más por miedo a intentar, a fracasar sin decidir… Entonces, ¿Y si te arriesgas a vivir?

Vive la química inmediata que hiciste con esa persona, disfruta su compañía, siéntete especial y hazle sentir a esa persona que es especial, la vida es una sola, cada segundo cuenta, equivócate, que de esas derrotas serás más fuerte pero no tendrás culpa por quedarte parado…

Ama con locura, con desespero y con cordura… Porque no hay una norma que te diga CÓMO es que se debe amar, ama como quieras, como lo sientas, como desees… Busca tu paz, siente su corazón en tu pecho, suspira, y agradece a Dios por permitirte ese momento de paz, porque ese momento es TUYO… Y solamente tú eres quien decide seguir viviéndolo, o por miedo a que no dure se termine por las dudas e inseguridades…

Deja que fluya…

¡Hasta la próxima!

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Palabras al viento

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¿Cuántas cosas pasaron por tu mente cuando escuchaste las palabras: ¡FELIZ AÑOOOOO!?

Miraste al cielo y te dio nostalgia, nostalgia por las personas que ya no están, física o emocionalmente… Habrás dicho:

“Cuánto te extraño, tu sonrisa, tus abrazos, ese calor familiar, tus consejos, ese empuje para salir adelante ante la adversidad”

“Pensé que estaríamos juntos, casados, con hijos, viviendo nuestra historia plena, sin importar lo que digan los demás, extraño tus besos con sabor a para siempre”

A lo mejor pensaste en alguna de estas, o en otras, lo importante es que entendiste el punto: Extrañaste a alguien justo en ese momento, tu corazón se hizo pequeño y tal vez sentiste ese nudo en la garganta… Ahora la pregunta del millón: ¿Lo sabe esa persona? ¿Sabe realmente que la extrañas? Argumento: Si se encuentra en este mundo terrenal, ¿Le has dicho cuánto la extrañas, pero en serio, no etiquetar memes o enviar emojis?…

Pero este post no se trata de demostrarle a alguien lo mucho que la extrañas, no; va un poco más allá…

Se trata de evaluarnos internamente y ver si realmente hemos expresado esa emoción, que por cierto es difícil de llevar, sobre todo por esa culpa que sientes porque crees que te quedaste con cosas por decir, por demostrar… Y es que precisamente por dejarnos llevar por las reglas de una sociedad narcisista, egoísta y banal… Que nos obligaron a ocultar nuestras emociones y soltarlas cuando las personas se van de nuestra vida o se mueren…

Así que hoy te invito a revisarte, no hay verdades absolutas, de alguien que demuestra muy poco a través del tiempo he aprendido a disfrutar de las personas que llegan a mi vida con total entrega, así, cuando se van, sean por los motivos que sean, estaré tranquila de haber entregado todo, quiero y deseo que seas más tú, que abraces, beses, digas “Te amo” si se te antoja, pero hazlo… Porque no sabes cuánto te va a durar ese estado tan efímero como es la FELICIDAD

“Otra vez te extrañé, extrañé nuestras conversaciones, la forma en que observábamos el mundo y las risas por las tonterías diarias, quise abrazarte y no pude, ya no estás aquí y no estarás más… Y sé que, aunque ya no hablemos, y probablemente me hayas olvidado, déjame decirte que yo seguiré recordándote y que ojalá, pueda volver a verte, pedirte perdón por no decirlo antes y tal vez, podamos seguir adelante…”

“No esperes hasta que sea demasiado tarde para decirle a alguien cuánto lo amas y cuánto te importa, porque cuando se van, no importa que tan fuerte grites y llores… Ya no podrán escucharte…”

¡Hasta la próxima!

Dejar ir

Dejar ir

Una cosa es despedirse de alguien y otra dejarla ir.

La primera se refiere a que la otra persona no la veremos nunca más, bien sea por fallecimiento, o porque el dolor fue tan grande que no podemos verlo/a ya que nos ocasionaría muchísimo daño.

Y la segunda, a pesar de las ganas que podemos tener de que esa persona se quede con nosotros, eso no es posible, y sin embargo; si en un futuro se encuentran de nuevo, disfrutarán de la compañía mutua y luego seguirán sus caminos sin rencor, ni dolor.

No es sencillo darse cuenta de que en la vida de una persona ya no eres importante, por el motivo que sea, ya que en muchas ocasiones estamos tan necesitados de alguien que somos capaces de lo que sea con tal de llamar la atención. Sólo cuando TE ENCUENTRAS A TI MISMO en un callejón sin salida, en el silencio, donde lo único que puedes escuchar son tus propios pensamientos. Las ideas se aclaran, y te das cuenta de debes dar un paso al costado.

Sin embargo ese proceso es lento, doloroso, ya que no es sencillo entender que su parte en tu vida SE TERMINÓ y que es hora de seguir adelante, pero ¿cómo hacerlo?. No hay una receta específica, o libros que se adapten a cada persona, entendiendo por supuesto que cada persona es única en el mundo.

Todo va a depender del momento en que decides dejar ir a esa o a esas personas, lo primero y principal es evaluar de ahora en adelante tu vida, realizar de alguna forma un cambio que te permita hacer esa transición un poco más sencilla, en ocasiones la compañía de otras personas también ayuda en ese proceso, buscar poco a poco cerrar ese capítulo en tu vida para poder iniciar uno nuevo:

“Hoy te dejo ir, ya que no puedo retenerte, tu cambiaste, y yo también, hemos ido en la misma dirección pero ahora decidiste tomar tu propio rumbo, y aunque quisiera que todo fuese igual para siempre, debo comprender que eso ya no es posible… Con lágrimas en los ojos te doy un beso, un abrazo y te deseo la mayor de las suertes; que aunque tal vez no te vuelva a ver, te enviaré mis mejores deseos, y te olvidaré después…”

Y este tipo de decisiones –la de dejar ir- no aplica solamente a las relaciones, se trata de dejar ir en general, todo vínculo o lazo fuerte entre dos personas, no necesariamente debe existir un compromiso entre ellas. Puede ser de amistad también, así que hoy debes preguntarte:

¿Las personas que te rodean hoy, te hacen feliz? Y si no te hacen feliz, ¿seguirás mendigando cariño y atención, o vas a dejarla ir para seguir adelante?

¡Hasta la próxima!

¿Qué te hace mejor persona?

¿Que te hace mejor persona?

¿Tu personalidad?

¿La manera en que te vistes?

¿Tus amigos?

¿La cantidad de relaciones que has tenido?

¿Tu profesión?

¿Tu aspecto?

 

Cada persona tendrá una respuesta a estas preguntas, algunas coincidirán, otras no.

Y entonces, ¿cómo saber qué es lo que te hace una mejor persona?

La verdad, lo que te hace mejor persona es lo que creas que es lo mejor.

Cada día vemos como la sociedad se empeña en clasificarte, etiquetarte, presionarte para que elijas una posición, donde no siempre te sentirás a gusto, pero muchos cometen el error de hacer lo que sea para que la SOCIEDAD te acepte, porque al fin y al cabo, los seres humanos están constantemente en la búsqueda de aceptación de los otros, porque consideran eso fundamental para el desarrollo de sus vidas.

Pero, ¿y si no eres de esos?

Tal vez la sociedad te rechace y te excluya de muchas personas y cosas, tratando de que hagas hasta lo imposible para satisfacer la necesidad de los demás de que SEAS como ellos quieren, pero más allá de eso, eres quien decide lo mejor para tu bienestar.

En la vida te encontrarás con decisiones cruciales, y si ésta es una de ellas, pues tómate un tiempo para evaluar tu vida, y lo que estás haciendo en estos momentos para lograr tus metas, y sobre todo: Si eres FELIZ con eso.

Lo que te hace mejor persona es la OPINIÓN PERSONAL que tengas de ti mismo, hacer lo que te gusta y que te sientas feliz haciéndolo. Buscando aprobación pero sin humillarte para lograrlo, trabajar cada día para ser la mejor versión de ti mismo, y eso el universo te lo va a devolver.

Para no perder la costumbre, la frase de cierre de post: “No conozco la clave del éxito pero la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo.” Woody Allen

¡Hasta la próxima!

Superhéroe vs. Realidad personal

Superheroe vs. Realidad personal

Al principio el título se prestará a muchas interpretaciones, es por esto que ustedes queridos lectores traten ver el cubo desde todas las aristas, sobre todo en estos tiempos donde cada persona piensa individualmente sin escuchar la opinión de otros y sobre todo es capaz de atropellar a quien sea con tal de permanecer en su opinión.

El término Superhéroe siempre está relacionado principalmente con el héroe más grande jamás comercializado y conocido por Hollywood: Superman. Pero, ¿Qué es lo que les agrada tanto a la comunidad general y lo ha iconizado de otros superhéroes como Batman o Spiderman? Podría decirse parecer un ser humano en cuanto a emociones a pesar de ser de otro planeta con otra cultura más narcisista, su humildad, un alma noble, la capacidad de sacrificarse él y su felicidad con tal de salvar al mundo, entre otras cosas… Además de ocultar su identidad para protegerse y proteger a las personas que más ama y mezclarse con el resto de la sociedad porque al fin y al cabo también es un ser humano y debe protegerse él mismo ¿o no? –metafóricamente hablando-

Ahora bien, ¿Qué tiene que ver esto con este post?

Si bien es un personaje de ficción, al leer el párrafo anterior, ¿Alguno de ustedes no sintió que quizás de cierta manera se parece a Superman?, Si tu respuesta fue un , no eres el único. Lo que ocurre es que hay personas que tienen un corazón tan noble y tan humilde, que pareciera ser un Superhéroe de carne y hueso, donde sacrificas tu felicidad con tal de hacer feliz a otra persona, y que también la defiendes hasta con tu vida para que el ser amado no sea lastimado.

No necesitas ver en los demás lo que posees TÚ MISMO en tu interior, quizás te ayude a tomar la motivación necesaria para dar el paso y ser el dueño de tu destino y de tu felicidad.

Todos somos unos Superhéroes, no es necesario ver esas películas heroicas de acción, donde la pasión y la entrega te hace delirar y creer que es posible hacerlo en la vida real. Recuerda, primero debes soñarlo, luego creerlo y después hacer que se cumpla ese sueño.

Y como siempre finalizar este post con una frase: Se debe tener confianza en uno mismo y esa confianza debe estar basada en la realidad.” Bobby Fischer

¡Si te gusta comenta, comparte, o ambos! La diversidad es enriquecedora…

Hasta un próximo post. 🙂

de vanep10blog Publicado en Posts

Paz interior

Paz interior

En el sentido etimológico de la frase o del enunciado, tener paz interior significa estar y sentirse tranquilo emocional y espiritualmente, además de tener la habilidad y capacidad de ser fuerte ante la ansiedad o algún sentimiento asociado con perturbar esa paz que siente una persona…

Cuando se tiene paz interior, la persona no se preocupa por cosas que no puede resolver, es más proactiva, ocupa su tiempo en las cosas que desea hacer y no en aquellas que complacen a la sociedad, porque también un motivo por el cual una persona no se siente bien consigo misma, es precisamente porque pasa la mayor parte del día teniendo un comportamiento acorde con lo que establece la sociedad, sin pensar primero en sí mismo…

Entonces, ¿Cómo saber que estás, o no estás, en paz contigo mismo? La verdad no es absoluta, al contrario, todo dependerá de la vida y las experiencias de cada persona, lo que sí es cierto de todo esto es, que el aspecto determinante es el estado emocional de cada persona, es decir, si hay estrés, mal humor, constantes dilemas morales y éticos, sensación de estar atrapado o de ser un títere social, definitivamente esa persona no se siente tranquilo ni consigo mismo, ni con su entorno…

Es por esto que es necesario comprender lo liberador que es sentir esa paz interior que tanto se necesita, que va más allá de la rebeldía de hacer lo que se quiere cuando se quiere, sino que mejora la calidad de vida, la persona se siente feliz, y lo demuestra espontáneamente, se ocupa, tiene más confianza y ganas de luchar por lo que quiere…

Aprovecha cada minuto para ser feliz y regalar felicidad a los demás, evalúa si tienes esa paz interior que todos necesitan en algún momento de su vida, que parece imposible, pero recuerda, la paz interior puede venir de muchas formas, solo se tiene que dar el paso al frente y buscarlo, no esperarlo…

Para finalizar colocaré una frase precisa e importante… “Si no estás en paz contigo mismo, estarás en guerra con el mundo entero.” Bob Marley

Hasta un próximo post… 🙂

Las personas que entran a tu vida

Las personas que entran a tu vida

¿No te has preguntado qué ocurre cuando hay personas que están un tiempo con nosotros y luego en un giro inesperado ya no está? ¿O cuando creímos que esa persona era la que nos correspondía pero de igual forma las cosas sucedieron de manera diferente y hoy tampoco están?.

Pues bien mis queridos lectores, por increíble que parezca, las personas que entran a nuestra vida lo hacen por los siguientes motivos: por una RAZÓN, por una ESTACIÓN o por una VIDA ENTERA.

Y entiéndase bien esto, una persona solamente puede llegar por una de estos tres motivos, nunca dos o hasta todos juntos, y en las siguientes líneas explicaré el por qué; luego de saberlo podremos estar en la capacidad nosotros mismos en nuestro interior de entender y darnos cuenta el motivo por el cual llegaron a nuestra vida, claro, también no es menos cierto de que estos motivos son inconscientes, es decir, eso es algo que no podemos controlar o manipular, son cosas de la vida, inexplicables y que solamente nosotros estamos aquí por razones.

Cuando alguien está en tu vida por una RAZÓN… Es casi siempre para cubrir una necesidad que tú demostraste. Estas personas llegan para ayudarte cuando tienes una dificultad, una eventualidad, servir de apoyo física, espiritual o emocionalmente. Hasta pensaremos que cayeron del cielo: ¡Y es cierto!. Ellas están allí por la RAZÓN que precisas que estén.

Entonces, sin ninguna actitud equivocada de tu parte o en un momento inconveniente, esta persona va a decir o hacer alguna cosa para llevar esa relación a su fin. A veces, esas personas mueren. A veces, ellas simplemente se van. A veces, ellas provocan y te fuerzan a tomar una decisión. Lo que debemos entender es que nuestras necesidades fueron atendidas, nuestros deseos cumplidos y la misión de ellas realizada.

Cuando las personas entran en nuestras vidas por una ESTACIÓN… Es porque llego tu momento de dividir, crecer y aprender. Esas personas te traen la experiencia de la paz, o te hacen reír. Ellas te podrán enseñar algo que nunca hiciste. Ellas, generalmente, dan una cantidad enorme de placer: ¡Es posible!. Pero, solamente, por una ESTACIÓN.

Relacionamientos de una VIDA ENTERA… Enseñan lecciones para la VIDA ENTERA. Cosas que nosotros debemos conocer y aprender para tener una formación emocional sólida.

La tarea que tenemos a partir de ahora es aceptar la lección, amar la persona y colocar lo que aprendiste en uso, en todos los otros relacionamientos y áreas de tu vida.

Mis queridos lectores este post no es completamente mío, lo aclaro, fue una lectura que hice hace algún tiempo, y ya que me pareció interesante, consideré compartirlo con las demás personas, como siempre les digo: Uno nunca sabe quién pueda necesitar esas palabras.

“…Debemos aceptar las cosas como vienen y adaptarnos a ellas, no sabemos por qué fueron hechas…”

Gracias

Gracias

Todos los días debemos dar gracias a Dios porque estamos vivos, porque tenemos salud, porque tenemos familia, porque somos felices… Hay personas que agradecen a Dios a toda hora, todos los días; hay quienes lo hacen cuando les conviene o cuando creen que allí si Dios hizo algo bueno por esa persona, y hay otras, que aunque no lo hacen todos los días, agradecen cuando lo sienten…

Sin embargo, sea por las razones que fuesen, debemos recordar dar gracias a Dios, porque sin él, no estaríamos en este mundo… Hoy quiero decir:

Gracias por quienes se burlaron de mí, porque aprendí a ser mejor persona y tener empatía con los demás,

Gracias por quienes me decían “no puedes”, porque eso me daba más ganas de continuar sólo porque así lo sentía, no por demostrar a los demás,

Gracias por quien me dijo “lo mejor es lo que pasa”, porque si no estaría soñando con algo que nunca pasaría,

Gracias por quienes me humillaron en público, porque con eso me colocaban los pies sobre la tierra y que ante todo, hay que ser humilde,

Gracias por quienes me decepcionaron, porque aprendo cada día a buscar a personas que si valgan la pena de verdad,

Gracias por quienes me hicieron llorar, porque con eso demuestro ser más humano que muchas personas que no lloran por orgullo,

Gracias por quienes me regañaron, porque si no estaría lastimando a los demás sin importarme las consecuencias y sobre todo, aprender a valorar las personas y sus sentimientos,

Gracias por quienes estuvieron en mis momentos duros y difíciles, porque con eso nos damos cuenta de quienes de verdad se preocupan y les importas como amigo,

Gracias por quienes me hicieron reír, porque miraba lo dulce y lindo que tiene la vida,

Gracias por quien me dejo entrar en su vida y formó parte de mí, porque me dio la oportunidad de crecer y de luchar por lo que uno quiere,

Por esa, y por otras cosas, más, hoy le doy gracias a Dios, porque todo en esta vida está escrito, porque no podemos cambiarlo, y si algo sucedió, es porque así tenía que pasar.

“…Situaciones difíciles de digerir, ver como la felicidad se sienta a nuestro lado sonriendo, y aunque te alegra mucho, sabes muy bien que no se ríe contigo…”

Personas Especiales

Personas especiales

Una persona especial no es aquella que tiene una gran profesión, o es presidente de una corporación multinacional, o es alguien sobrenatural que vino de otro planeta…

Los seres humanos tendemos a llamar a ciertas personas ESPECIALES por el momento o circunstancia que esa persona influyó en la vida de otra; por ejemplo, al novio(a), o a algún amigo(a) de nuestra infancia que tienen una conexión tan íntima y tan particular, que se le llega a llamar: ESPECIAL

Son esas personas que llegan de la nada y se convierten en tu todo –parafraseando una de esas tantas páginas de facebook-, llegan a tu vida para ocupar un espacio que quizás no todos tienen, porque apareció en el momento más difícil y por cosas del destino hizo presencia sin siquiera llamarlo…

Es por esto que a esas personas se les dice: ESPECIALES, claro, esto no es un estándar o en una página de internet vaya a salir de este modo, no… Sólo que a veces las personas no miden la magnitud y la importancia que tiene esa palabra dentro del lenguaje del cariño, y hacen –como muchas personas actualmente- hablan del amor y de la amistad como algo tan común y ordinario que ya no le dan la importancia y el valor que en otros tiempos se le denominaba…

En la actualidad hay muchos solteros -diría su humilde servidora que hay demasiados- y es por esto mismo, porque ya no se le da el valor del amor, de una relación de pareja, como en otros tiempos, y no se está para buscar culpables, sino para buscarle soluciones, ser reflexivos y autocríticos y darnos cuenta de que nos estamos volviendo más fríos y sin sentimientos…

Se necesita volver a sembrar esos valores, que aunque no se enseñan sino que se aprenden con el tiempo, es algo tan importante para la vida de una persona sentirse querido, amado, valorado por otra persona y que sobre todo esté dispuesto a hacerlo… Y esto hay que comenzar a fomentarlo desde nuestro hogar, con la familia, con los amigos…

Debemos demostrar y que nos demuestren que somos ESPECIALES para al menos 1 persona en este mundo, y sí la hay, sólo que –para algunos- no ha llegado todavía; decirle a aquellas personas ESPECIALES para nosotros lo mucho que los queremos y apreciamos, que damos gracias  a Dios por haber llegado a nuestras vidas, y que ocupan un espacio en nuestro corazón con todo el cariño del mundo…

Por último los dejo con una frase que, si bien suena como algo imposible, sólo se necesita creerlo…: “Para hacer un cambio se necesita de una sola persona, que esté dispuesto a hacerlo”

“… Para ser ESPECIAL hay que serlo…”

Las Metas en el Deporte

Las metas en el deporte

Practicar una disciplina deportiva, y sobre todo una de conjunto como fútbol, exige mucho esfuerzo físico y mental, exige alejarnos de nuestra familia, amigos y hasta de los novios (as) porque nos estamos preparando para una competencia, y muchas veces nos encontramos en situaciones donde nos colocan a elegir entre el deporte y lo demás.

Hay personas que están ahí para apoyarnos, porque el nivel de esfuerzo es altísimo, no crean mis queridos lectores que ser futbolista es fácil -ojala fuese así-… ya que además de la parte personal de cada uno de nosotros, está también la parte del grupo con el que compartes, son diferentes criterios, maneras de pensar, actuar, razonar y actuar; donde debemos todos buscar el punto medio donde podamos estar sin chocar ni pisotearnos…

Cuando nos estamos preparando para una competencia, nos estamos fijando una meta, y la principal sería ser el mejor en esa disciplina deportiva, ser campeón, etc. Tenemos que esforzarnos al cien por ciento, dedicarle mucho más tiempo del necesario, buscar todas las formas posibles para mejorar y sentirnos bien. Ahora bien, todo esto parece sencillo pero hay algo que es tan importante como lo anterior expuesto: La motivación…

Si no estamos motivados es muy difícil que nuestro camino a la meta que queremos alcanzar lo vayamos a lograr, está en juego la percepción de lo que crees que estás haciendo bien y lo que te dicen el resto de las personas. También influye el grupo ya que, como todos tenemos diferentes maneras de pensar, cada quien verá lo que cree que es mejor.

Muchas veces nos encontramos con estos obstáculos, y si no tenemos fortaleza mental y dejamos que esos sentimientos de fracaso interfieran con nuestra meta final, simplemente abandonamos todo…

Cada vez que pensamos que lo estamos haciendo mal, que todos critiquen lo que haces y te juzgan, te dicen que no puedes, intentan humillarte porque no quieren verte progresar PIENSA… Analiza si esas personas que te critican y te juzgan son tan buenas como tú, o si tienen buenas intenciones, porque si la respuesta es No, entonces haz caso omiso de esos comentarios, porque sencillamente es envidia…

Porque TU eres alguien excepcional, extraordinario en lo que haces, eres el mejor en eso, si hay personas mejores como tu… pero TU eres tan bueno como ellos, con otras características, eso es lo que tienes que pensar… Recordar cuál es tu meta y por qué estás ahí, y cuando llegue el momento, demostrar que estás presente y tienes mucho para dar…

Al final… si lograste la meta que te propusiste en la competencia, entonces eres el mejor, no necesitas decirlo a los 4 vientos, ya el hecho de que lo hayas logrado es una satisfacción grande en lo personal, el no alardear tus logros y triunfos es lo que separa a los ganadores de los perdedores… Estar consciente contigo mismo de que diste todo lo que tenías y ese extra que todas las personas tienen…

Me quedo con una de las tantas frases que me impulsaba a seguir cada vez que creía que todo lo tenía perdido… Después de que nadie creía que lo iba a lograr, de todas las veces que me dijeron NO PUEDES, o me cuestionaban mi lugar… Hoy puedo decir: ¡Lo Logré!

¡Feliz porque logré mi meta más grande!. Gracias a todos los que me apoyaron y a los que creyeron que no lo lograría: Las cosas se demuestran con hechos.